Reclamación de deudas e impagados:




Existen dos vías para reclamar cualquier impagado:


  • VIA AMISTOSA:  Es la reclamación extrajudicial de la deuda.  Muchas veces se lleva a cabo en la propia empresa, aunque también existe la posiblidad de externalizarla.
  • VIA JUDICIAL:  Acudiendo a los Tribunales de Justicia.


Acudiendo a un Abogado contará con la posibilidad de contar con ambas vías en una sola persona, pues al fin y al cabo un Abogado es el mejor especialista en la negociación amistosa con un deudor y a la vez, produce un claro efecto disuasorio, pues para el deudor es facilmente comprensible en caso de no satisfacer la deuda, pronto se verá inmerso en un procedimiento judicial.


Es muy importante actuar rápidamente en caso de impagados, pues el tiempo es el mayor enemigo del cobro y ningún impagado se suele recobrar espontáneamente.



En siempre tratamos de alcanzar una solución extrajudicial, pues en muchas ocasiones el cliente así lo prefiere ya sea por motivos económicos o comerciales.  Unicamente cuando la vía extrajudicial está agotada es cuando acudimos a la vía judicial, y solo en aquellos supuestos en los que el cliente así lo desee, siempre que existan posibilidades de recuperar la deuda tras un estudio minucioso del asunto y de la documentación que lo acompaña.

Cuando la reclamación extrajudicial haya resultado imposible, y estimemos viable el asunto acudiremos a la vía judicial, reclamando en dicho supuesto el importe de la deuda, los intereses debidos y las costas judiciales, informando en todo momento a nuestro cliente del estado de su expediente.

Al margen del enfoque jurídico que se le da a la reclamación del impagado contando con un Abogado, existen una serie de circunstancias que facilitan el cobro:

  • Reclamación firmada por un Abogado en ejercicio.
  • Posibilidad de aportar prueba con el escrito de reclamación extrajudicial.
  • Explicación de las consecuencias legales para el deudor en caso de no efectuar el pago.
  • Facilidad para acudir a la vía judicial.

Actualmente, resulta viable económicamente reclamar deudas incluso de pequeño importe, debido a la regulación actual de proceso monitorio.

Podemos ayudarle en todas las fases del proceso, incluso en aquellas en las que no resulta preceptiva la intervención de Abogado, con el consiguiente ahorro que ello supone, redactándole el escrito que presentará usted mismo en el Juzgado.

En aquellos supuestos  en los que sea necesaria nuestra intervención, por producirse oposición o exigirlo la cuantía del asunto, ya habremos estudiado previamente el asunto, orientándolo inicialmente de la manera correcta, lo que se traducirá necesarimante en que las posibilidades de éxito serán mayores.